¡Dejé de ser el escudo de su amada!
Al romperse el pacto con Sairan, un dragón exigió una novia real. Elena se negó, y Elodie ocupó su lugar al comprender que su prometido Henry solo amaba a su hermanastra y pensaba usarla como escudo. El día de la boda, Henry levantó el velo y encontró a Elena, mientras Elodie se casaba con el dragón.