Te salvé, pero mataste a mi hijo
Eva sacrificó su propia sangre por el Emperador Dragón Kyle, solo para ser abandonada. Años después, la crueldad de Kyle le arrebató la vida a su hijo. Él buscaba desesperadamente su perdón, pero, tras haberle arrebatado todo, ¿sería capaz de recuperar a la mujer que ya había elegido la libertad?