La despreciada es una rica secreta
Helena pasó treinta años como devota ama de casa, hasta que su esposo, Lambert, ya jubilado, le exigió dividir todos los gastos. Ella aceptó, pero dejó de hacer todas las tareas del hogar. Con la casa sumida en el caos, Helena reveló las propiedades y la fortuna que amasó en secreto, se divorció de Lambert y tomó las riendas de su vida.