En el parto, no aguanté más
Valeria lo dejó todo por amor. Se casó con Mauricio, pero descubrió que era un cobarde que le debía todo a su madre, Carmen Rojas. En el parto, Carmen la obligó a sufrir cuatro horas por un “minuto perfecto”. Mauricio no dijo una palabra. No la defendió. Valeria entendió todo. Ella firmó el divorcio y se fue. Esa familia ya no era su problema.