Engañada, elegí al heredero mafioso
En su compromiso, a Mariana Blanco le tiraron un pastel rosa encima. El amigo de su prometido confesó en público que todo era una apuesta. Emilio Sabogal, su prometido, no dijo nada. Mariana descubrió que todos sabían la verdad, menos ella. Entre burlas, no se derrumbó: llamó a Bruno Moreira, el heredero mafioso de los Moreira, que controla el bajo mundo y que la había querido en serio. Lo eligió a él. Y comenzó su venganza.