La cuidadora conquistó el corazón del capo
Tras el divorcio, Elena queda en la ruina. Trabaja como cuidadora de la mafia Salvatierra, cuidando a la madre postrada de Don Julián. Todos creen que renunciará en tres días, pero ella calma a la fiera madre y se gana a Julián y a su familia. Su ex le ruega volver y ella lo rechaza. Elena retoma sus estudios, tiene una hija con Julián y se convierte en la respetada señora de los Salvatierra.