Rivales en el hielo, amantes en la cama
Diego Vega, capitán de hockey, apenas conservaba su beca, y odiaba a Carlos Torres. Peleaban en la cancha y en el gimnasio, hasta que cayeron en una aventura secreta. El padre de Carlos la terminó con una amenaza de expulsión. Diego se tiñó el pelo de rubio, volvió al hielo y volcó todo su dolor en el juego. La noche de la final, con el estadio lleno, Carlos entró a la pista en zapatillas, resbaló hacia él y lo besó frente a diez mil personas: "Perdón por ser cobarde. Esta es mi respuesta."