La pobrecita es la elegida del Dios Bestia
Todos llaman a Leona “la niña maldita”: sus padres no están, su hermano León desapareció y sus tíos la vendieron a un traficante. Rodrigo, un aldeano enfermizo, se niega a dejarla ir. Su esposa Elena firma un pacto de sangre por mil monedas de plata y la trae a casa como su hija. El pueblo espera que la deuda los arruine, pero Rodrigo se recupera, aparecen hierbas raras y piedras mágicas, y Leona tiene una familia. Cuando su poder oculto despierta, la verdad sale: la pobre niña es la elegida del Dios Bestia.