Madre Traicionada es la Heredera Divina
Hace veinticinco años, Lena Sinclair, heredera elegida del poder divino de Atenea y estratega suprema de la Legión del Escudo, no pudo salvar a su hijo biológico Lucas de un incendio. Lo vio perecer entre las llamas y desde entonces cargó con una culpa insoportable. Poco después, otro fuego devastó un hospital. Lena arriesgó su vida para entrar en las llamas y rescató a siete bebés de la UCI, criándolos como propios para llenar el vacío en su corazón. Veinticinco años más tarde, esos siete hijos adoptivos, protegidos en secreto por Lena, alcanzaron la cima de la gloria y se convirtieron en figuras legendarias. Pero en su apogeo aparecieron sus padres biológicos, acusando a Lena de haberlos secuestrado. Los siete, cegados por las mentiras, le dieron la espalda y, en el banquete de sus cincuenta años, le regalaron un ataúd exigiendo su suicidio. Desgarrada, Lena rompió con ellos y les arrebató todo lo que alguna vez les dio, demostrando que sin su guía no eran más que hombres comunes. Aun así, incapaz de borrar el cariño, les perdonó la vida, aunque su corazón seguía llorando por Lucas, el hijo perdido. Los siete, lejos de agradecer, se volvieron más soberbios y culparon a Lena, convencidos de que había conspirado con Colín Cruz, su leal subcomandante, para destruirlos. En ese momento, el destino dio un giro: Lucas, el hijo biológico de Lena, reapareció vivo. En el siguiente banquete, madre e hijo irrumpieron con fuerza para revelar la verdad. Frente a todos, Lucas mostró pruebas irrefutables de cómo aquellos padres biológicos los habían abandonado al fuego, y de cómo Lena los había salvado. Solo entonces los siete comprendieron que la leyenda a la que habían venerado siempre no era otra que su madre, Lena Sinclair. Arrepentidos y destrozados, se derrumbaron bajo el peso de la culpa.